La pinza (Paschimottanasana)

Paschimottanasana es una tipo de flexión hacia delante que se practica sentado y normalmente bien entrada la sesión de yoga, cuando el cuerpo se ha calentado.

Es una postura muy importante, ya que prepara el cuerpo para posturas más avanzadas y ayuda a liberar estrés. La pinza (Paschimottanasana) admite diversas variaciones ya que es muy importante que nos encontremos cómodos para no forzar la espalda y los músculos y poder alcanzar un estado de relajación mientras mantenemos la pose.

BENEFICIOS DE PASCHIMOTTANASANA (LA POSTURA DE LA PINZA)

Paschimottanasana tonifica los órganos abdominales, los riñones y la espina dorsal. Asimismo estimula el hígado y mejora la digestión y el apetito.

También ayuda con dolores menstruales, reduce la tensión y estira los músculos isquitibiales.

Aparte de las efectos físicos también ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, calmando la mente y contribuye a mejorar el sueño y acabar con el insomnio.

Paschimottanasana (La Pinza) – Flexión sentada hacia delante

CÓMO HACER PASCHIMOTTANASANA (FLEXIÓN SENTADA HACIA DELANTE)

  • Siéntate en la esterilla de yoga con las piernas extendidas y juntas. Las plantas de los pies perpendiculares al suelo extendiendo los talones como si quisieras llegar pisar la pared que tengas delante. (Opción de doblar las rodillas)
  • En la siguiente inhalación levanta las brazos hacia arriba y abre el pecho, alargando la columna vertebral.
  • Con la exhalación, dóblate hacia adelante desde las caderas alargando el torso. Este punto es muy importante ya que debemos evitar doblarnos desde el abdomen. Imagina que tu torso se alarga e inclina hacia delante queriendo llegar a tocar tus muslos
  • Agarra con las manos los pies, tobillos, piernas, o donde te sientas cómoda y tu flexibilidad lo permita. También puedes pasar una toalla o una cinta de yoga alrededor de las plantas de las pies y agarrarla con las manos.
  • Es muy importante que tengas presente que el objetivo no es tocar las rodillas con la nariz, sino mantener la parte delantera del torso recta, intentando no curvar la espalda y quizás pudiendo llegar a tocar las piernas con tu barriga primero, y el pecho y cabeza después.
  • Mantén esta postura al menos durante diez respiraciones completas. Con cada inhalación alarga el pecho y la columna vertebral, con cada exhalación cae hace delante un poco más.
  • Para deshacer de la postura presiona el coxis hacia el suelo y con la siguiente inhalación eleva el torso y siéntate con la espalda recta.

Una modificación a introducir en Paschimottanasana que ayuda a muchos de nosotros es doblar las rodillas en mayor o menor medida para facilitar el contacto del abdomen con las piernas. Podemos probar doblando más o menos las rodillas hasta encontrar la posición más cómoda para nuestra cuerpo.

Es importante ser pacientes con Paschimottanasana y no forzar nuestro cuerpo ya que podríamos lesionar nuestra espalda. Normalmente poder realizar esta postura en su máxima expresión requiere de una larga y establecida práctica de yoga.

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